Aún recuerdo a aquel chico que me transformó y desapareció dejándome indefensa ante éste mundo, en el cual el que sobrevive es el más fuerte, sin entender que debía hacer ahora... únicamente dejándome llevar por mis instintos asesinos y consiguiendo todo lo que me proponía por el momento.´
Por ningún motivo especial me dirigí a New York, quería comprobar el mito del mismo, la gran manzana... desde Washington tomé el primer bus, me senté casi en el fondo, junto a la ventana, nadie se atrevió a sentarse a mi lado... ¿Quizás mis acompañantes de viaje vieron mis preciosos ojos color rubí o tal vez los negros color carbón?, me daba igual, morirían todos si me perturbaban...
Una vez allí, saqué la cajetilla que guardaba en el bolsillo trasero de mis vaqueros, tan solo me quedaban 3 miseros cigarrillos... ya conseguiría otra cajetilla por mi cuenta, cogí uno y lo prendí con el dedo mientras sujetaba éste con los labios, me dirigí al Central Park, Manhattan... hasta ahora no había tenido el placer de estar aquí.
Entre tantos edificios había una gran extensión de naturaleza, bosque, un gran lago... y muchísima gente, podía oír como sus corazones suplicaban que fueran asesinados por mi, a cada latido que oía tenía más sed, que irónico... me senté bajo la sombra de un par de árboles y observé con curiosidad a las personas que me acompañaban... padres, madres, niños... familias felices... ¿Sería una verdadera lástima que llegara yo y les quitase tanta felicidad?... a todo ésto pude sentir allí otro vampiro igual que yo, éso me hizo sonreír, no estaba sola.
Por ningún motivo especial me dirigí a New York, quería comprobar el mito del mismo, la gran manzana... desde Washington tomé el primer bus, me senté casi en el fondo, junto a la ventana, nadie se atrevió a sentarse a mi lado... ¿Quizás mis acompañantes de viaje vieron mis preciosos ojos color rubí o tal vez los negros color carbón?, me daba igual, morirían todos si me perturbaban...
Una vez allí, saqué la cajetilla que guardaba en el bolsillo trasero de mis vaqueros, tan solo me quedaban 3 miseros cigarrillos... ya conseguiría otra cajetilla por mi cuenta, cogí uno y lo prendí con el dedo mientras sujetaba éste con los labios, me dirigí al Central Park, Manhattan... hasta ahora no había tenido el placer de estar aquí.
Entre tantos edificios había una gran extensión de naturaleza, bosque, un gran lago... y muchísima gente, podía oír como sus corazones suplicaban que fueran asesinados por mi, a cada latido que oía tenía más sed, que irónico... me senté bajo la sombra de un par de árboles y observé con curiosidad a las personas que me acompañaban... padres, madres, niños... familias felices... ¿Sería una verdadera lástima que llegara yo y les quitase tanta felicidad?... a todo ésto pude sentir allí otro vampiro igual que yo, éso me hizo sonreír, no estaba sola.
















por Invitado el Dom 20 Jun 2010, 1:56 pm